Tras mudarme a Londres y superar los retos iniciales de la transición, descubrí una capacidad más profunda para abrazar plenamente el amor y la alegría que había invitado a entrar en mi vida. Era verano, y el calor volvió a descongelar mi piel y mi espíritu. Mi energía estaba cambiando profundamente: una larga temporada de agotamiento había pasado. Había encontrado mi equilibrio, mi novio y yo estábamos profundamente enamorados. Una paz se instaló en mi interior. Era como el amanecer de un nuevo día: el paraíso en la tierra.
El éxtasis resume el momento en que estalla el amor. Amor por mi nueva vida aquí, amor por mi relación, amor por mí misma. El amor como expresión, como fuerza que guía, como destino en cada elección y decisión.
Ahora, más que nunca, creo en el poder de las artes para inspirar y elevar, para guiar a los demás hacia la luz y la esperanza. Nos recuerdan que el cielo en la tierra es posible si lo elegimos, si creemos en él. Existe en los pequeños momentos, en la forma en que vemos el mundo, en los pensamientos que alimentamos y en las acciones que emprendemos. A través de nuestras elecciones, podemos elevar la conciencia colectiva. Nos elevamos unos a otros centrándonos en la bondad. Y creo que al hacerlo tenemos una mayor responsabilidad con la humanidad.
Ella Baudinet es una artista que destaca por la búsqueda de experiencias estéticas propias de Stendhal con su obra, mediante la representación de lo sublime, la generación de tension visual a lo largo de sus creaciones y un uso preciso del claroscuro.